Chequia y Latinoamérica consolidan su cercanía con récord de visitantes
Los viajeros latinoamericanos están mirando hacia Europa central con más interés que nunca, y República Checa se lleva buena parte de esa atención.
Durante los primeros cinco meses de 2026 la llegada de turistas de la región creció un 12.8% frente al mismo período de 2025, un salto que marcó un récord histórico para el país centroeuropeo.
Un destino para cada identidad
Bajo esta nueva visión, Chequia presenta una curaduría rigurosa de destinos donde cada nacionalidad encontrará una conexión profunda y auténtica:
México: El arte de la historia y el misticismo. El vínculo se sella en la cripta del Monasterio de los Capuchinos; un eco histórico que dialoga con la tradición de las momias de Guanajuato. Del mismo modo, Kutná Hora y su icónico Osario de Sedlec ofrecen una perspectiva artística sobre la vida y la muerte que resuena profundamente con la cosmovisión mexicana.
Argentina: El retorno a las raíces. Para el viajero argentino, llegar a Moravia es un reencuentro genealógico. La región es la cuna de los descendientes checos que poblaron el Cono Sur, y su herencia sigue viva en el folclor de Vlčnov con la Cabalgata de los Reyes o el Museo al Aire Libre de Rožnov pod Radhoštěm. Es un viaje de identidad y tradición.
Brasil: El vínculo con Brasil es de un rigor histórico fascinante. En Trebon (Bohemia del Sur) nació el abuelo materno de Juscelino Kubitschek, el presidente que fundó Brasilia. Además, la pasión brasileña por la innovación y la industria encuentra su reflejo en Zlín, la ciudad funcionalista creada por la familia Baťa, cuya huella industrial es fundamental en la historia del calzado en Brasil. Todo esto, por supuesto, maridado con la excelencia de la cerveza original en Pilsen.
República Checa tiene una identidad particular, donde el pasado medieval convive con costumbres que siguen vivas y curiosidades que pocos conocen.
Datos curiosos de Chequia